No hay duda de que tiene usted razón en su afirmación de que el judaísmo no es una teoría abstracta sino una teoría de la vida. Pero toda la Torá judía esta basada en el deber del lector hacer todo lo posible para entender lo que dice el texto. .
La primera palabra de la Biblia, Génesis, no habla por sí sola y su comprensión depende del contexto de la realidad y de las demás palabras que la rodean.
Esto no es una opinión, sino un hecho: la Biblia está llena de debates sobre el significado de las mitzvot, entre las cuales muchas veces hay contradicciones, a veces en forma directa e inequívoca, si se interpretan con claridad cosas escritas en la Sagrada Torá, pero algunos les dan la vuelta.
Hay muchos ejemplos de esto. Una mitzvá muy conocida hoy en día es encender velas de Shabat. En la Torá está escrito que está prohibido encender fuego en Shabat. ¿Cómo se encaja uno con el toro? No encaja. Pero ésta es la esencia de la cultura humana: se desarrolla a lo largo de los años mientras se debate internamente y recibe influencias del exterior.
Por ejemplo: ¿Sabes que todo el calendario hebreo "sagrado" está basado en la cultura babilónica, la cultura del imperio que destruyó el Templo? Interesante, ¿no? Del Imperio Babilónico los judíos también tomaron las letras que se utilizan hoy en día en el idioma hebreo.
En otras palabras: hablar de la santidad de un texto como si fuera un diamante perfecto encontrado en la tierra, es no entender cómo se desarrolla la cultura. Así como una cultura se ha desarrollado en el pasado, así continúa - ¡y debe continuar! - desarrollándose en el presente y en el futuro.
En cuanto al ateísmo, la cuestión es bastante sencilla. Tal como entiendo este concepto, surge de la aceptación absoluta de que los humanos no lo comprenden todo.
La posible diferencia entre un ateo y un creyente es que el creyente común toma su ignorancia humana y la convierte en base para el dogmatismo. El ateo (tal como yo entiendo el término), reconoce el hecho de que él, como persona, no lo entiende todo, y por lo tanto, por definicion, no puede decir cosas inequívocas sobre Dios.
¿Qué le queda a un ateo? En muchos casos la ignorancia supina, el fanatismo anticlerical, la superficialidad. Pero en mi caso, siendo judío ateo, me queda mucho: el conocimiento, adaptación de las ideas que surgen en las fuentes de la cultura judía, y cómo fueron aplicadas y podrán ser aplicadas en la vida personal, familiar, comunitaria, social y política.
Ésta es la base de mis acciones como sionista en el Estado de Israel. Vivo una vida judía plena, una vida de creación y construcción que refleja el valor judío más elevado: la santidad de la vida.
¿Y qué es el fundamento de la santidad de la vida judía? Yace en el concepto de Dios, tal como aparece en la Biblia. Porque el concepto de Dios es otro invento humano. Sí, tal cual.
Es más: Como sabemos, o deberíamos saber, el concepto de Dios tiene interpretaciones diferentes y por supuesto contradictorias. El Dios de la Biblia hebrea es un Dios que crea la vida, que espera del ser humano tomar responsabilidad en el interminable proceso de creación, y por ende, este Dios (inventado por los primeros Hebreos, luego conocidos como Judios), exige al hombre elegir entre el bien y el mal.
Por lo contrario, Dios, el de los musulmanes, exige sumisión, dedicación y renuncia del creyente a sus capacidades creativas.
Al parecer, es el mismo Dios, porque hay un solo Dios... Pero en la práctica, dos conceptos completamente opuestos.
Y el concepto de "Dios" es sólo un concepto que puede - y debe - aprenderse, entenderse e interpretarse. Porque, como se mencionó, esta es la esencia de la cultura humana tal como es: no tiene significado fuera del debate sobre sus conceptos, ideas y posibilidades. Y obviamente, por lo menos en el caso Judío, pero prácticamente en todos los casos, estos conceptos deben ser - y casi siempre lo son - la base de la práctica cotidiana.
Y como ya he mencionado, yo, como ateo, abordo este debate cultural de una manera más decente que el creyente. Porque mi ateísmo surge del hecho de que no lo sé todo. El creyente tampoco lo sabe todo, pero frente al ateo que está dispuesto a decir "no sé", el creyente impone conceptos dogmáticos a la realidad.
En el caso de los musulmanes, como sabemos, este dogmatismo se expresa en mucha violencia. Fueron precedidos en esta tendencia por los cristianos, que hasta el siglo XIX utilizaron el dogmatismo para la Inquisición, las expulsiones (principalmente contra los judíos, pero no exclusivamente), los pogromos y cosas similares.
En conclusión: El ateísmo es el enfoque más decente desde el punto de vista humano. No porque el ateo lo sepa todo; viceversa, porque el ateo admite que no lo sabe todo. Por lo tanto, hay menos peligro a un dogmatismo departe del ateísmo, dogmatismo como lo practicaban los cristianos hasta hace poco y como lo practican los musulmanes hoy en día. Obviamente existe también dogmatismo entre Judíos, pero por lo menos su práctica tiene poco que ver con las prácticas conocidas entre cristianos y peor todavia entre musulmanes.
Un elemento más: En mi caso, mi ateísmo, que surge del hecho de que no lo sé todo, me obliga a estudiar todo el tiempo y a examinar las cosas que sé o creo saber. También en este sentido hay, o debe haber, una gran diferencia entre el ateo y el creyente. No siempre, pero en muchos casos, esta es la realidad.
Espero que mis palabras sean bien entendidas. No tengo duda que otros ateos serán menos respetuosos que yo a su herencia, sea judía, cristiana u otra.
Pero yo puedo hablar solo por mí mismo, aunque conozco suficientes compatriotas tanto en Israel como en el mundo Judío, que se refieren a estas cuestiones en forma muy parecida a la mia
Más aun: tengo varios amigos judíos religiosos que están de acuerdo con la premisa básica según la cual no existe cultura humana que no está en un constante proceso de intercambio interno y externo, un intercambio que su magna-premisa es la interpretación y la reinterpretación.
En fín: Juego de palabras o no, lo más importante es el aprendizaje. Y no por casualidad el sentido de la palabra TORA es justamente eso: el aprendizaje, que en el caso del magistuoso idioma Hebreo, significa también - o mejor dicho, ante todo - mostrar el camino.
אין תגובות:
הוסף רשומת תגובה